tienda electrónica

Muchas veces, para entender de manera adecuada la manera de plantear una tienda virtual, es necesario acercarse un poco al funcionamiento de una tienda real. No todas las aristas son analizables de esta manera, pero para muchas de ellas podemos encontrar el camino adecuado bajo este punto de vista.

El comportamiento de las personas es bastante parecido tanto en las tiendas virtuales como en las reales: normalmente llegan con una idea básica de lo que desean, buscan todas las opciones posibles que se ajusten a su criterio y se toman un buen tiempo en dilucidar con cuál de ellas quedarse.

Una vez que el potencial cliente está convencido de su elección, automáticamente el nivel de ansiedad aumenta en forma drástica, pasando a buscar (o incluso exigir) una manera rápida de pagar su producto e irse cuanto antes.

Las compras virtuales funcionan de la misma manera, por lo que resulta imprescindible brindar un proceso de pago rápido y confiable, con toda la información necesaria a su disposición. Hay una serie de factores muy importantes para lograr esto:

  • Registro de usuario simple (en lo posible, no obligatorio)
  • Información detallada sobre privacidad/seguridad de la información
  • Datos precisos sobre métodos de pago y envío
  • Vías de atención al cliente y asistencia técnica
  • Detalles e instrucciones claras de cada paso
  • Carrito de compras sencillo y comprensible

Cumpliendo con estos puntos, una tienda virtual puede prácticamente asegurarse la conformidad de un comprador.

Organizar una tienda virtual no es un trabajo sencillo, pero entre las tareas más complicadas se encuentra sin lugar a dudas seleccionar el nivel de información que se le entregará a un usuario. ¿Estamos proponiendo un exceso de información o dejando demasiado espacio para las dudas? ¿Estamos abundando en detalles inútiles y obviando puntos de gran importancia? Obviamente, se presenta la necesidad de un criterio, de modo que pasen y vean...

En primer lugar, es importante tener en cuenta que, según muchos expertos, el núcleo de cualquier tienda virtual son las páginas individuales de cada producto, situación en la que un visitante evalúa las condiciones de compra y determina si realmente le resulta conveniente comprar mediante la web o no.

Si bien cada negocio tiene sus particularidades, existen algunos puntos de estas páginas que deben estar bien claros, sin excepción:

  • Botón de “Añadir al carrito” destacado
  • Precio final (incluido envío e impuestos)
  • Métodos de pago
  • Detalle de envío e impuestos
  • Tiempo de envío
  • Nivel de stock
  • Especificaciones técnicas generales
  • Fotografía de alta calidad
  • Enlaces relacionados
  • Garantías y política de cambio/devolución

Pueden incluirse además algunos extras de gran utilidad, como herramientas para comparación de precios, fotografías variadas (en lo posible alta calidad, genera confianza y tranquilidad) o especificaciones técnicas más avanzadas.

Siguiendo con la temática del artículo anterior, en este artículo les brindaremos algunas sugerencias más sobre qué tener en cuenta en el comercio electrónico para facilitar las ventas, mejorando el desempeño de su tienda virtual y la experiencia de uso que un usuario promedio pueda vivir.

Algo un tanto fastidioso para cualquiera de nosotros es abrir una cuenta de usuario, buscar un producto de nuestro agrado, agregarlo al carrito virtual, volver a los pocos días para cerrar la transacción y encontrarnos con que debemos rebuscar nuevamente hasta encontrar dicho producto.

Muchas personas utilizan el carrito como una lista de compras, pero regresan a cerrar la transacción un tiempo después. Otorga 30 días de vida para estas listas, ya que es lo que pueden tardar muchos en concretar su compra.

Respecto de las cuentas de usuario, se tornan casi imprescindibles para manejar ciertos servicios, pero intenta presentarlas como opcionales. Casi la mitad de los usuarios abandona una tienda si se les obliga a registrarse. Puedes pedir los datos pertinentes con un formulario previo a la compra y así captar este segmento de compradores reacios.

Finalmente, no olvides ofrecer constantes ofertas especiales y regalos, ya que pocas palabras generan una atracción tan fuerte hacia la compra como “regalo”, “descuento”, “promoción”, “oferta” o “envío gratuito”. Esta última tiene un impacto especial en los habitué de las ventas por Internet, que así compren un artículo de U$D 400 y se ahorren un envío de U$D 10, posiblemente lo juzguen muy conveniente.

El comercio electrónico es un rubro que, desde su aparición algunos años atrás, ha ido “engordando” hasta transformarse en un verdadero competidor (si se quiere) para el comercio físico. Una parte de este crecimiento está relacionado con la inserción de muchas empresas pequeñas y medianas.

Todo se ve de rosa, pero la realidad es que darle la categoría de sustentable a una estructura e-commerce profesional requiere de buenas ventas y un trabajo constante. Aquí les van algunos puntos a tener en cuenta si quieren mejorar las ganancias de su tienda online.

Primero que nada, presenta rápidamente todos los datos sobre potenciales gastos de envío y condiciones de venta para cada producto. Es lo primero que una persona necesita saber para decidir su compra, y normalmente le resulta engorroso tener que avanzar demasiado en el proceso de compra para acceder a dicha información.

En la misma línea, implementa la posibilidad de seguir un pedido mediante sistemas de trazabilidad. Entre los grandes problemas del comercio electrónico es la confianza “virtualmente ciega” que se le exige al comprador. Trazando la ruta del producto vendido, puedes eliminar o reducir este fenómeno.

Otro punto importante es el stock: evita ofrecer productos fuera de stock, o mejor, mantén un stock lo más completo posible. No hay nada más molesto que analizar un producto, cotejarlo con otras opciones, elegirlo y finalmente encontrarse con que no está disponible. Si el comprador está decidido, posiblemente no busque otra opción que puedas ofrecerle, sino un vendedor distinto de ese mismo producto.

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E-comerce, Tienda electrónica o una tienda online es un término conocido prácticamente por todo el mundo. Si preguntamos a cualquier persona, incluso si está totalmente fuera de este sector, seguramente sepa decir, aunque solo sea a grandes rasgos, que es una tienda online.
Pero pese a esto, esta modalidad de venta no termina de despegar en nuestro pais.

¿Por qué? Para mi la respuesta clave está en el desconocimiento del proceso comercial que conlleva este tipo de venta y la falta de confianza ante la primera compra. Pero también, como nos aclaran desde Eventos E-commerce, esto responde a una falta de iniciativa por parte de la empresas.

Como es normal ante las novedades, y más cuando hay dinero de por medio, los usuarios y posible clientes van con piés de plomo, aunque está comprobado que cuando esta tiene resultados satisfactorios, a la primera compra le siguen más y cada vez más frecuentes.

Pero pese a esto los datos son esperanzadores y muchos analistas ya preven, que este año 2010, será el año del despegue definitivo del E-comerce en España.

Comparando nuestro país con otros vemos que el retraso es considerable y es que mientras que en España la compra por Internet es realizada solo por un 23% de la población, en países como Francia supera el 45% y en Escandinavia llega al 66%, siendo la media europea superior al 37%.

Pero curiosamente parece que esta falta de iniciativa es producida por la falta de oferta que hay en el mercado más que por la escasez de demanda. Es decir, los usuarios buscan y cada vez están más dispuestos a comprar pero no encuentran lo que necesitan.

Esto es un dato buenísimo ya que supone una gran oportunidad para las empresas, si saben subirse al carro, y más para las pymes, al abrirles un nuevo mercado donde las barreras geográficas ya no existen y la internacionalizaron está al alcance de todas las empresas, sea cual sea su tamaño. Grandes, pequeñas y medianas, todas pueden estar en Internet y vender más y mejor.

Vender por Internet solo tienen una limitación, la capacidad de la empresa para responder a la demanda. Las conexiones cada día son mejores, los usuarios cada día están más metidos en Internet y dispuestos a comprar, así que ya solo queda que las empresas hagan los deberes.

Conclusión....Si todavía no tienes un e-comerce, entonces ya estás perdiendo clientes.

vía: news.omexpo.com