contenidos web

Podríamos definir marketing viral como un método de marketing sustentado en el viejo y querido fenómeno del “boca a oreja”, replicado en Internet a través de redes sociales, blogs e incluso mensajes de texto SMS. Su premisa fundamental es convencer al usuario sobre la conveniencia de un producto, para luego instarlo a que lo difunda en su círculo de familia/amigos.
Al igual que en cualquier técnica de marketing, lo primero es tener un propósito claro, desde el cual se desprenderán casi todas las características finales de una campaña. En este caso, algunos de los objetivos pueden ser la conversión de clics en ventas directas/consultas/impresiones a partir del e-mail marketing, tareas de branding o incremento del tráfico hacia una web, entre otras.
Con la meta definida, el próximo paso es identificar una serie de palabras clave que encierren lo que tenemos para ofrecer y aquello con lo que queremos sentirnos identificados. A partir de allí es posible estructurar títulos, descripciones y contenidos de una web/blog o de un post/twitt. Esta coherencia tendrá además un impacto positivo en los resultados SEO.
El próximo paso es generar contenidos relacionados a tus productos en tu web, perfil de Facebook, cuenta en Twitter, Blog, etcétera. La idea es lograr un nivel de calidad que genere interés en el visitante, complemente la oferta de ventas y propicie las visitas recurrentes. Para esto es necesaria una renovación constante, sin perder la originalidad y pensando en el lector más que en la empresa misma.
Cumpliendo estas etapas, ya es posible comenzar a perfilar una estrategia de marketing viral, que luego debe ir proyectándose sobre la web. En próximos artículos hablaremos un poco sobre este tema.

Generalmente, cuando se trata el tema orientación de anuncios AdSense, todos los especialistas están de acuerdo en que tiene una fuerte relación con las características de cada web. Por lo tanto, la mejor manera de tratarlo es apelando a situaciones prácticas ejemplares muy comunes, mediante las que intentaremos sacar algunas conclusiones.
Comenzaremos por un caso bastante común, los blogs multi-temáticos, dónde se torna un poco difícil manejar la orientación debido a la variedad del contenido. En tal caso, lo mejor es utilizar la orientación por secciones, una herramienta ideada para recibir fragmentos de HTML o Texto que tomará como referencia. Obviamente, no es posible orientar manualmente los anuncios AdSense, pero de esta manera podremos brindar algo de información sobre lo que nos interesa mostrar.
Otro contexto muy habitual es el de los negocios online que comienzan en AdSense y desean mostrar anuncios relacionados con terminologías propias del rubro. Volvemos a lo anterior: no es posible darle una dirección a los anuncios AdSense en forma manual, pero si se puede generar contenido relacionado a las temáticas que nos interesan. De esta forma, brindaremos al complejo algoritmo de orientación los elementos necesarios para decidir correctamente con qué anuncios relacionar nuestra web.
Finalmente, está el caso de quiénes se encuentran con un flujo constante de anuncios cuya temática no es deseable, al menos para su criterio. En esta situación donde se impone una censura, la única herramienta es tomar nota de los anunciantes que no queremos ver publicados e incluirlos en un “filtro de anuncios de la competencia”, que admite hasta doscientos bloqueos diferentes.

Aumentar el tráfico es uno de los objetivos primordiales para cualquier blog o página web, ya sea que esté comenzando a dar sus primeros pasos o se trate de un proyecto consolidado que busca crecer. Para conseguir este ansiado flujo de visitantes, es imprescindible trabajar en la adaptación a lo que los buscadores desean de un sitio web.
En promedio, un 85% de las visitas recibidas en una web provienen de Google, y no necesariamente llegan a la página principal. Veamos qué se puede hacer para mejorar nuestras posibilidades de conseguir tráfico y aparecer más “interesantes” a los ojos de un buscador.
Un punto inicial a revisar, sobretodo en el caso de los blogs, es la frecuencia de actualización que tenemos: no da lo mismo publicar un artículo por semana, un artículo por mes o un artículo diario. La realidad es que, mientras tengamos contenido de calidad (léase por ej: no entradas duplicadas, no artículos copiados y pegados) para brindar, más frecuente es mejor. Los visitantes percibirán la sensación de actividad y se acostumbrarán a encontrarse siempre con algo nuevo.
Otra cuestión que ningún webmaster o blogger puede pasar por alto es el análisis estadístico. Es necesario saber de dónde llegaron nuestros visitantes, cuanto se quedan, que páginas ven más, cuales menos, cual es la “puerta de salida” más frecuente, que palabras clave usaron para buscar nuestro blog, y muchas cosas más. Herramientas como Google Analytics o StatCounter han eliminado cualquier clase de excusa, ya que además de ser excelentes, no cuestan un centavo.
Finalmente, tener en cuenta el sistema de Feeds RSS puede dar muchos frutos. De esta forma, alguien que se siente muy cómodo con nuestro blog o sitio web podrá acceder a las últimas novedades que hayamos implementado, sin necesidad de cargar una página y evaluar personalmente el estado de nuestro sitio. Algunos servicios de este tipo son FeedBlitz o Feed Burner, sin contar que muchas plataformas de blogging tienen incorporado un sistema RSS propio.

Es muy común que, tras algún cambio o actualización efectuado por Google sobre sus algoritmos de posicionamiento, muchos sitios vean desplomarse el ranking logrado más o menos tiempo atrás. Como siempre, hay dos opciones: responsabilizar a la mala suerte o hacer algo al respecto para prevenir tal fenómeno. Les daremos algunas sugerencias para que elegir la segunda les sea más sencillo.
En primer lugar, es imprescindible contar con contenido de calidad. Más allá de que parezca algo difícil, Google puede determinar el nivel de nuestro contenido y su importancia de cara al usuario. Se trata de una retroalimentación constante de contenido, cantidad de usuarios, tráfico e inclusive más backlinks. Más adelante analizaremos un poco como determinar la calidad del contenido web.
Respecto a la cuestión de los enlaces, no basta con tener cantidad, sino que necesitamos además poseer variedad para que ante eventuales cambios de valoración por parte de Google las calificaciones totales no queden desequilibradas. Lo ideal es repartir proporcionadamente entre links recíprocos, de comentarios de blogs, de directorios, fuentes de noticias, medios alternativos, etc.
Finalmente, es una excelente idea (sobretodo en el caso de los blogs) mejorar los artículos que tratan un determinado tema en lugar de escribir algo nuevo al respecto. Además de aprovechar mucho mejor nuestro tiempo, tendremos la posibilidad de mantener en actividad un artículo bien escrito, mejorarlo y reforzar su posición. Otra posibilidad es enlazar a ese viejo artículo desde uno nuevo, dando un mensaje de vigencia e importancia al buscador.

El SEO comparte muchísimas características con otros campos profesionales. Uno de ellos es la gran variedad de clientes que pueden solicitar el servicio, desde gente experimentada con proyectos establecidos y específicos, hasta principiantes con muchas esperanzas pero menos ideas de lo que desean. Independientemente de esto, el profesional debe plantearse algunas cuestiones clave antes de comenzar su tarea.
Primeramente, hay que evaluar el nombre y la antigüedad del dominio a posicionar. Obviamente, estos dos puntos no impedirán el trabajo de SEO, pero pueden en cierta medida facilitar el proceso. Por caso, lo mejor es siempre contar con dominios registrados hace algunos años y cuya extensión sea corta, relevante, comprensible, y en lo posible no cuente con más de un guión medio. En esta línea también cabe pensar en la calidad del hosting elegido, algo que generalmente se tiene poco en cuenta.
Otro punto importante es el contenido original que un proyecto tenga pensado volcar a su sitio web. Muchas empresas buscan hacer el camino inverso, intentando posicionar sus páginas cuanto antes y luego completarlas, llegando inclusive a nutrirse exclusivamente de contenido ajeno. Esto no hace más que generar obstáculos para ganar ranking y sin dudas es algo a modificar.
Finalmente, antes de asegurar resultados a un cliente, es buena idea analizar con cuidado el segmento de mercado dónde competirá su sitio web. Obviamente, un nuevo proyecto destinado a targets que resisten mucha disputa, exigirá un nivel de trabajo y una constancia mucho mayores hasta alcanzar resultados de importancia.

Dentro del SEO, uno de los temas más recurrentes es el uso de meta-tags. Si bien ya se ha confirmado con seguridad que ninguna meta-tag podrá brindar una influencia notable sobre el posicionamiento, no puede dejarse de tener en cuenta que son una fuente de información sobre la página web, utilizada por los buscadores para indagar las características de la misma.
Una meta-tag se construye con la siguiente estructura:
<meta name="nombreMetaTag" content="Contenido de la Meta-tag"/>
Explicando un poco como funciona esto a nivel HTML, diremos que con la construcción "<meta" abrimos la etiqueta. Acto seguido, con el parámetro "name=" definimos el tipo de meta-tag que utilizaremos. Ya elegido el tipo de etiqueta, con el parámetro "content=" le daremos un valor a la etiqueta, siempre en función de su utilidad. Cerramos la etiqueta con la expresión "/>".
Utilizando estas líneas de código, podremos insertar con total facilidad una meta-tag, definiendo rápidamente su tipología y valor. Utilizando estas líneas de código podemos indicar a un buscador el tipo de contenido de un website, una descripción breve de cada página, una descripción del sitio en general, palabras clave sobre el sitio, datos de validación HTML e inclusive, indicar el comportamiento que debe tomar un buscador al llegar a esa página.
Es importante resaltar que las meta-tags deben estar definidas entre las etiquetas "<head>" y "</head>", justo al comienzo del código fuente de cada página.
