censura

China es el país más poblado y uno de los más extensos del mundo, por lo que obviamente moviliza gran cantidad de recursos en cualquiera de los rubros que se observen. La publicidad no es ninguna excepción y tampoco lo son las agencias que habían decidido inclinarse por Google como escenario donde vender espacios publicitarios relacionados a las páginas de búsqueda.

Por tanto, el cierre del buscador en territorio de emperadores (una posibilidad que se viene barajando seriamente en Google) significaría la pérdida de los antes mencionados espacios y la toma de cartas en el asunto por parte de las entidades publicitarias afectadas.

El buscador está evaluando la posibilidad de cerrar fundamentalmente debido a que su existencia en China siempre ha resultado muy conflictiva. Por un lado se ha enfrentado a gran cantidad ataques informáticos de diversos tipos y por otro experimentó serias dificultades para manejar el alto grado de control/censura que impone el gobierno oriental a todo lo que puede.

Aparentemente, si esto llega a puerto, tanto inversores como anunciantes y empleados no tendrían ningún reparo en demandar a la firma, contando inclusive con el apoyo gubernamental nacional y un extenso sector empresarial.

El caso de Google en China ha sido motivo de polémica desde hace muchísimo tiempo. Luego de un largo “tira y afloja” entre el gobierno de Tiananmen y la multinacional dueña y creadora de servicios ahora casi indispensables para el usuario habitual de internet (el mismo buscador, Gmail, Google Docs, Google Analytics, Google Adwords o Google AdSense por ejemplo), ésta última se había impuesto un sistema de autocensura para las búsquedas en China.

Obviamente, la decisión fue duramente criticada por todo el mundo internauta, algo que le dio un golpe bastante notorio a la imagen pública de Google, habitualmente limpia y popular. Esta medida era lo único que permitía a Google operar en China, pero ahora se han descargado con que la borrarán de un plumazo sin miramientos.

Aparentemente, el motivo sería que desde el mismo gobierno ha habido una serie bastante importante de ataques informáticos destinados a violar el sistema de seguridad del servicio Gmail en busca de ingresar a cuentas de correo electrónico de activistas (en su mayoría, de los derechos humanos). Tras conocer en detalle esta situación, desde la cúpula más alta tomaron la decisión.

Sin embargo, aún no ha entrado en acción y por el momento se encuentra en “stand by”. Según David Drummond, Alto Directivo de la empresa, el caso se ha hecho público no solamente por el hecho de que su servicio haya sido atacado, sino porque es un importante disparador para un debate muy profundo que, en su opinión, es momento de llevar a cabo.