banners

Si bien la evolución de la publicidad en internet nos ha ido llevando por caminos cada vez más inesperados, el viejo y querido banner sigue siendo una herramienta muy versátil, pudiendo aplicarse tanto para generar tráfico como para posicionar marcas.
De todas formas, a pesar de sus innegables potencialidades, es importante no caer en la habitual confusión de quien diseña una creatividad y se limita a colocarla en algún espacio libre de cualquier web mediante sistemas de intercambio recíproco, esperando mágicamente resultados.
En primera instancia, un banner debe ser cuidadosamente ubicado, pudiendo dividirse este factor en dos partes: la temática y el diseño. Cuando hablamos de temática nos referimos a la relación entre el tema de nuestro anuncio y el tema de la web en dónde se muestra. En cuanto a diseño, es importante respetar cierta prolijidad con respecto a la estructura de la página, evitando una mala disposición.
Los banners deben ser livianos, rápidos para cargar y en lo posible sencillos (sin caer en la mediocridad, ¿no?). Un buen anuncio aparece entre los primeros elementos de la página, mostrando a su vez un mensaje claro, fácilmente entendible y tentador.
Finalmente, asegúrate de llamar la atención y evitar que un banner pase desapercibido. La curiosidad es un factor clave para conseguir nuevos clientes que, posiblemente, no estaban interesados en tu producto hasta encontrarse con el anuncio.

Tradicionalmente, la efectividad de la publicidad en internet se ha medido mediante clicks por anuncio y por períodos de tiempo. Sin embargo, un estudio reciente cuyos resultados han sido transferidos a un gráfico ha develado una nueva faceta en esta clase de estudio. Parece que el efecto de los banners no solamente es sondeable mediante esta cifra sino también a partir de acciones indirectas. Según el informe generado por iProspect analizado por eMarketer, los tradicionales banners tendrían un beneficio extra aparte de los clicks sobre la publicidad. Tras una entrevista con un grupo de usuarios se ha descubierto que un porcentaje de los mismos (27%) realiza búsquedas aparte sobre el producto/servicio o la marca y otro porcentaje (21%) escribe la URL publicitada en el browser. Inclusive, un 9% de ese grupo de usuarios utilizó los mecanismos de búsqueda de redes sociales para conseguir más información al respecto. Del total que buscó información, el 38% entró a la página publicitada mediante los resultados y el 14% compró el producto anunciado, pero el 11% no hizo click en ninguno de los resultados entregados. En declaraciones de voceros de iProspect, el segmento online de la publicidad está realmente lejos de vivir una depresión o caer en el desuso. Resulta interesante remarcar que, en apariencia, los buscadores han pasado a ser una especie de “respuesta alternativa” al impacto que generan los banners, sobretodo cuando estos se componen exclusivamente de texto (en pocas palabras, AdSense).
