
Estamos de acuerdo, las páginas en Facebook son una gran herramienta, están de moda y comienzan a aparecer con una frecuencia cada vez mayor. Sin embargo, no queda todavía del todo claro qué puntos tener en cuenta para sacarles el mayor provecho posible al momento de trabajar sobre ellas.
Primero que nada, es importante la claridad, en todo sentido: propósito de la página, estrategia de uso, necesidad de páginas específicas para determinados fines, descripción rápida del contenido. En fin, lo que se dice una dirección concreta hacia la cual orientarse, siempre en relación a las características del consumidor y la empresa misma.
En una segunda etapa, es buena idea crear una pestaña propia como landing page para dar la bienvenida a los recién llegados, de ser posible con una oferta muy conveniente o algún regalo. Para hacerla más interesante (y, por supuesto, aplíquese esto a cualquier pestaña) puedes implementar Static FBML, una aplicación para manejo libre de HTML sobre Facebook.
Finalmente, hay algunos aspectos muy importantes, como por ejemplo la velocidad para contestar mensajes dirigidos a la marca (técnicamente, el administrador), el manejo de las discusiones (en lo posible evitar foros, generar debates en el muro es más visible) y el uso regular de encuestas, muy importantes para conocer la opinión pública de los usuarios.

400 millones de usuarios únicos entrelazados y con altos tiempos de conexión son la vía por la cual Facebook pretende llegar a rentabilizar su plataforma online. Por el momento, se encuentra al alcance de esta posibilidad, pero le resta ajustar los antes mencionados tiempos para otorgar al anunciante un público que justifique su inversión debidamente.
El Financial Times estipula en un análisis económico de Facebook que la red social en línea está a un paso de transformarse en la mejor oportunidad de difundir a un público masivo productos y servicios, otorgando también la posibilidad de jugar con el potencial que dan las aplicaciones internas y los espacios personalizables de la plataforma.
Siguiendo con el análisis del prestigioso periódico, se destaca también que la vía más inteligente para generar una rentabilidad a partir del uso de Facebook como medio publicitario, es necesario explotar al máximo los beneficios prácticos y rápidos, ya que las redes sociales tienen un conjunto de integrantes bastante diverso e inestable.
Por el momento, Facebook viene confirmando lo que se dice al respecto superando de forma absolutamente inesperada la cantidad de visitas semanales que tuvo Google en Estados Unidos. El estudio fue realizado por la consultora Experian Hitwise, que controla semana a semana el tráfico web en el país del norte.

Un tiempo atrás, Google comenzó a indexar las actualizaciones que dan las “fan pages” creadas en Facebook, por lo que estas están empezando a tornarse una herramienta de importancia global para cualquier empresa u organización que desee aumentar su visibilidad en la web aprovechando cualquier recurso que se le presente.
Igualmente, de nada nos sirve esforzarnos por recibir visitas en nuestra “fan page” de Facebook si no podemos tener un control sobre cuántas son, de donde provienen, cuánto duran, como se comportan. Por esta razón es que se hace necesario implementar una de las mejores herramientas que ha lanzado Google en toda su historia: el gestor de estadísticas Analytics.
Utilizando Analytics, podremos determinar el origen de las visitas (tanto geográfico como digital), organizar mapas con estadísticas, registrar las palabras clave más utilizadas, el tiempo de permanencia, el porcentaje de rebote y muchas cosas más. El método para incluir el código necesario es un poco diferente, por lo que pasaremos a verlo:
- En primer lugar, es necesario abrir un perfil de página y conseguir el código de tipo XX-0000000-0 que brinda Google.
- Acto seguido, hay que crear una “custom img tag” por cada página que necesitemos estudiar.
- Finalmente, el código HTML se añade a la página utilizando la etiqueta img personalizada como fondo de las páginas que vamos a seguir.

Google, a medida que tomó parte en distintos mercados se fue ganando diferentes enemigos, al punto de hoy encontrarse directamente enfrentada con Apple y Microsoft, si se quiere las dos firmas más importantes de todo el mundo informático. Pero ahora, como si no le bastara con eso, también se le ha puesto de frente a Facebook, la red social más extendida del momento.
De todas maneras, en este caso el que ha buscado la rivalidad es Facebook, metiéndose en el dominio absoluto de Google: las búsquedas. La red social comienza a apostar por este apartado gracias a sus 400 millones de usuarios, quienes lo usan regularmente para encontrar información respecto de los temas que le interesan.
Pero como no sólo de búsquedas vive el hombre, Facebook también le apunta al servicio del momento: Gmail. Con el nuevo proyecto Titan pretende transformarse en la competencia más dura también para otros servicios como Hotmail (que ha perdido bastante terreno) y Yahoo! Mail.
Finalmente, donde la red social plantea un objetivo principal es en la publicidad, hasta ahora manejada por Microsoft pero en poco tiempo destinada a una renovación de políticas de publicidad. Surge un competidor para Google que quiere dar batalla en las fuentes de noticias, la publicidad, las búsquedas y el webmail. Es todo una guerra informática, o al menos los comienzos de la misma.

Muy propicio después de saber que Facebook le planta cara a Google, y es que muestra como podrían verse el uno al otro.
Google es según Facebook el "Sabelotodo" y Facebook según Google el chismoso.

Apenas habían pasado unos segundos desde que se anunciara a Barack Obama, actual presidente de los Estados Unidos, como el ganador del Premio Nobel de la Paz, que las redes sociales estallaron con opiniones a favor y en contra. Nuevos grupos surgieron, nuevas identidades se registraron y los mensajes en Facebook y el popular microbloggin de Twitter se sucedían sin descanso.
No es mi intención analizar el porcentaje de voces a favor y de voces en contra (podría, pero no es del interés de este blog), de esta nominación hacia el presidente americano, pero lo que debería provocar estupor es la velocidad con la que la información recorrió el espacio virtual y se proyectó en varios miles de millones de usuarios en todo el mundo.
Lo interesante de este tipo de acontecimientos es poder tener una imagen concreta del alcance de la publicidad encargada a este tipo de redes que multiplican al infinito la presencia de una marca, la salida de una oferta, el cambio de situación de una empresa.
Es cierto que aún la publicidad en redes sociales está dando sus primeros pasos, pero imaginemos por un instante contar con un porcentaje bastante menor que el tratamiento recibido en todo el mundo del nombramiento de Obama como Premio Nobel, sólo para nuestra empresa. El potencial de llegada al usuario es descomunal.
Youtube, el otro gran buscador estrella, cuenta ya con varios millones de visitas en el video del nombramiento oficial y sorprende la escasa fracción de tiempo que medió entre el anuncio y las búsquedas de los primeros vídeos: apenas un par de segundos. Las estrategias publicitarias para este tipo de servicios aún no han llegado a su apogeo y creo, veremos promociones y lanzamientos inimaginables aún, en apenas 140 palabras, convertirse en difusores globales de todo tipo de productos y servicios.

Que la llegada de Internet 2.0 cambió radicalmente la visión que hasta el momento existía de la web como canal de información, no es una novedad. A partir de la inerción de los primeros sitios interactivos, fue posible dejar de ser espectador para convertirse en protagonista de todo cuanto circula por la red.
Aparecieron los primeros blogs, sitios de consulta, encuestas on line, aplicaciones varias, multimedia al alcance de todos, en fin, un sinnúmero de posibilidades desconocidas hasta entonces y que nos permitían involucrarnos con el proceso natural de desarrollo que venía observando Internet en los últimos años.
Debido a este cambio, surgieron nuevas maneras de acceder a la información: publicándola, leyéndola, compartiéndola, fueron algunas de las formas más difundidas de inserción masiva de usuarios en la Internet 2.0. Pero existen diferentes tipos de usuarios de estos entornos tan amigables, y definirlos y reconocerlos con precisión es casi obligatorio en un mundo donde conocer o no al consumidor de un servicio o producto puede marcar la diferencia entre el éxito y el más rotundo fracaso.
A quienes utilizan la flexibilidad de la Internet actual podemos clasificarlos en cinco grandes grupos, establecidos a partir de su relación con la información. Estos grupos son:
Creators: son aquellos que publican sus ideas, producen material para subirlo a la red, son incansables gestores de contenidos. Gracias a ellos, los usuarios generales acceden a información fresca, a material de descarga de gran utilidad, etc. Bloggers, webmasters, son sus principales referentes.
Critics: estos usuarios no generan contenidos, simplemente participan de la web a través de sus opiniones en foros o respondiendo a los comentarios de otros usuarios. Se limitan a volcar sus ideas sobre determinados temas, pero su acción no pasa de allí.
Collectors: todos somos recolectores de información. Lo hacemos de manera inconsciente por lo que definir a una persona como "collector" en cuestión de marketing es muy importante. Será quien reciba diariamente todo aquel cúmulo de datos que sean de su interés, pues estará asociado a RSS, feeds, etc. Opinan, votan, califican, comentan. Nada más.
Joiners: como su nombre lo indica son aquellos que se unen a redes sociales, sitios de intercambio, etc. Son consumidores asiduos de Facebook o Twitter, entre otras, y conservan su información actualizada al día.
Spectators: esta clasificación la dejamos para el final pues son aquellas personas que por desinterés, analfabetismo tecnológico u otros motivos variados, simplemente se limitan a leer lo que aparece publicado en la web, sin interactuar, ni con el sitio ni con otros usuarios. Están informados y actualizados, pero no participan de la gestión de contenidos en ningún sentido.
Identificar para qué tipo de clientes está pensado el servicio o producto que comercializas, será un paso de gran relevancia en el camino al éxito.

Hace algún tiempo y a raíz de un recurso presentado por la Universidad de Ottawa ante la justicia canadiense, el organismo responsable de velar por la privacidad de la información en aquel país, inició una exhaustiva investigación sobre una de las redes sociales más difundidas, obviamente Facebook, que cuenta con alrededor de 12 millones de usuarios registrados sólo en Canadá.
La responsable de dicho organismo Jennifer Sotddart, Comisaria de Privacidad del Ministerio de Seguridad Nacional, consideró que Facebook no cumplimentaba ciertos estándares exigidos en Canadá respecto del manejo de la información privada de los usuarios, especialmente en el punto en el que si un usuario no hace uso de la red durante un tiempo prolongado, Facebook desactiva su cuenta, pero no la elimina, con lo cual la información de la persona permanece en poder de la red.
Aunque no han sido muchos los usuarios que han reclamado sobre este asunto, la funcionaria expresó su interés en aclarar este ítem en el contrato de adhesión a Facebook a fin de evitar interpretaciones erróneas y/o vulnerar la seguridad de los miembros de la red.
La justicia canadiense hizo lugar a la solicitud y entonces Canadá sienta las bases para que otros países revisen el comportamiento de Facebook y otras redes similares como Twitter o MySpace y los ajusten a las reglamentaciones vigentes en cada territorio.
Los directivos de Facebook por su parte, tomaron con calma la medida que los obligaba a modificar las opciones de contrato y a eliminar las cuentas en lugar de sólo desactivarlas. También afirmaron que estas medidas contribuirán a hacer más confiable y segura la red y que sin dudas beneficiará a todos los usuarios globales.

Que las redes sociales son un fenómeno sin precedentes en los últimos dos años, no es una novedad. El lugar que antes ocuparon los programas de mensajería instantánea, de correo electrónico y hasta los populares de su tiempo ICQ o Skype, actualmente lo ocupan las redes sociales Facebook o Twitter entre otras.
En particular Facebook, con más de 250 millones de usuarios registrados en todo el mundo, constituye una auténtica revelación. No sólo es inimaginable la cantidad de información que circula a diario por este sitio, sino que también es sorprendente la cantidad de dinero que factura en concepto de publicidad. Asociado con los principales buscadores y las más importantes corporaciones informáticas, Facebook se ha convertido, sin dudarlo en un éxito por donde lo mires.
A tal punto ha sido vertiginoso su crecimiento, que la firma ha anunciado su intención de incrementar en un 50% su planta de personal dedicado a los nuevos desarrollos del site. Facebook cuenta actualmente con 900 empleados y 450 más se incorporarían antes de finales de este año.
Entre los principales inversores de Facebook se encuentran Accel Partners, Peter Thiel, Microsoft y Digital Sky Technologies. Pero es oportuno mencionar que la decisión de Facebook de aumentar el número de profesionales trabajando no tiene que ver, necesariamente, con una tendencia exitosa en la web, ya que otras compañías se encuentran en franca reducción de su nómina, como es el caso de MySpace, uno de los más fuertes competidores pero que ha visto caer su popularidad en los últimos meses.
Facebook anunció también que se encuentra enfocado en el desarrollo de nuevas estrategias publicitarias pues, según sus expertos, las formas tradicionales de publicidad en Internet con el tiempo acabarán agotándose y es preciso estar a la vanguardia en ese campo.
Es evidente que el fenómeno acaba de comenzar y que aún nos queda mucho por ver de la mano de las redes sociales virtuales que pueblan el ciberespacio.

Ultimamente estoy viendo como empiezan muchas empresas aparentemente a abrirse al mundo 2.0, abriendo perfiles en twitter, publicando eventos en facebook, etc.
Aparentemente... porque si empezamos a rascar un poco descubrimos sorpresas. La primera de todas es que (quizá no sea tan sorprendente) las empresas tienen la manía de acaparar la información.
Me acuerdo de aquella frase que usaba en mi firma cuando fundaba el GLUEM "el software, como el estiercol, si lo diseminas ayuda al crecimiento, si lo acaparas sólamente apesta". Creo que la frase ha evolucionado como lo ha hecho mi vida profesional y ahora mismo quedaría así:
"La informacion como el estiercol, si la diseminas contribuye al crecimiento. Si la acaparas sólamente apesta."
Me refiero, por ejemplo, a grandes medios de comunicación como telecinco, por ejemplo, o la sexta, que tan bien lo está haciendo con la formula1. Sin embargo estos avances los están dando muy a pesar suyo, y obligados porque otros canales más pioneros se les han adelantado. Es el caso de estos mismos canales de televisión y Televisión Española, quienes un año antes ya ofrecian toda su programación en su web.
Que ventajas tiene, por ejemplo, dejar un pequeño código que permita embeber o incrustar un video en un blog personal? Muchas, tantas como por ejemplo conseguir 5000 subscripciones en un grupo en facebook o 10000 followers en twitter.
Tanto como conseguir que otros promocionen un producto al que quieres darle cierta difusión y que de esta forma consigues efectos virales, miles de impresiones de tu video casi sin esfuerzo y, sobre todo, que tu producto sea analizado, visto y, sobre todo, comentado.
Porque, como decia XXX, lo importante es que hablen, aunque sea mal, pero que hablen. Y, precisamente, esto es la web 2.0, la web social, o como quiera que la llamen los supuestos gurús de turno.
Google es un referente, por ejemplo. Basta observar lo que están haciendo los chicos de moda para darse cuenta de cuál es la política errónea. Mientras Google publica apis, facilita códigos para embeber o incrustar desde video hasta cualquier formato multimedia disponible, la política contraria es precisamente la que obliga a pasar por una determinada web, la que rompe el ciclo normal de información de la web 2.0.
En definitiva, facilita la información, fomenta compartirla desde otros medios, y dicha información fluirá por los distintos canales, enriquecerá el medio y todos hablarán de ella. Empeñándote en que tu información sólo sea visible en tu web, acaparando la misma sólo consigues romper el ciclo y que finalmente la web social no sea tan social, y el poder de la misma sea aprovechado por tu competencia antes que por ti.
Enlaces relacionados:


