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Tal como sucede cuando decides el nombre de tu hijo, el nombre de tu negocio o marca será el que defina la personalidad de tu producto o servicio, para siempre. ¿Te resulta exagerada la comparación? Creéme que no lo es.

Así como un niño construirá su identidad alrededor de su nombre, sus amigos le nombrarán, sus maestros le identificarán y será su sello de personalidad para toda su vida, del mismo modo, la elección de una marca conlleva todo el riesgo de escoger la/s palabra/s adecuada/s. Se han conocido casos de productos de gran calidad que no prosperaron en el inconsciente colectivo pues su nombre era difícil de recordar, no definía al producto, era similar a otros, entre otras desventajas.

Si ya tienes tu marca, ahora necesitas convertirla en una marca virtual para definir tu presencia en la web. ¿Es posible usar la misma marca como dominio? Por lo general esto es lo que se acostumbra, aunque hay algunos expertos en posicionamiento que recomiendan incluir la palabra "web" en el dominio, para afianzar la identidad virtual del producto.

También puede suceder que la marca, aunque conocida, sea difícil de escribir o contenga caracteres no admitidos en los registros de dominio. Cuando Banesto decidió nombrar a su sitio "ibanesto" apostando a que sería más fácil de recordar para los usuarios la letra "i" que "e-" que en inglés identifca al e-commerces, muchos internautas se vieron frustados al no encontrar el sitio pues escribían "e-banesto". Situación que obligó al banco a registrar también ese dominio y redireccionarlo.

Hay quienes prefieren soluciones más radicales y optan por dominios absolutamente diferentes de la marca. Por ejemplo un antitranspirante "Zone", prefiere que su dominio sea www.pieldeseda.com. No es descabellada la iniciativa, pero el riesgo de no ser asociado con la marca original es mayor.

¿Cómo debe ser un dominio efectivo?
- Fácil de recordar
- Fácil de transmitir verbalmente (que no sea necesario deletrearlo)
- En un idioma internacional fácilmente pronunciable en cualquier lugar del mundo
- No debe ser similar a otros
- Breve
- Descriptivo del producto o servicio.

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Uno de los puntos cruciales a la hora de generar tráfico es, aunque parezca obvio, el contenido. La importancia de esta afirmación salta a la vista, sin embargo no es uno de los aspectos más cuidados en muchísimos de los sitios que pueblan el universo virtual.

Hay quienes creen que con enlaces bien colocados, buena densidad de palabras claves, y algunos "trucos" adicionales, los motores de búsqueda hallarán e indexarán la página de manera eficiente. Esto es a todas luces un error. El contenido del sitio es de vital importancia pues en tanto los temas tratados generen interés en los usuarios y a su vez en otras páginas de similar temática que puedan enlazarse a la nuestra, tanto mayor será el tráfico diario de personas que navegan la web en busca de información confiable u otros contenidos específicos.

De poco sirve un magnífico diseño si en el cuerpo principal de la página encontraremos datos poco certeros, desorganizados, ambiguos o inútiles. Ocuparse de "qué" se dice y no sólo de "cómo" puede significar una notable diferencia a favor del promedio de visitas que recibe un determinado sitio.

Aquí dejo algunos consejos, frutos simples de mi personal experiencia, que en ningún momento pretenden ser "infalibles" pero que, al menos, podrán motivar un análisis más detallado de los contenidos de nuestros amables lectores:
- No somos los únicos: la información está tan al alcance de la mano para todos los usuarios de la red, que diferenciarse puede ser todo un desafío. Un desafío complejo pero posible. Generar contenidos confiables, de calidad, originales, requiere cierta paciencia, buenos contactos, capacidad de investigación y análisis. Contrastar la información antes de publicarla es una "cortesía" que los usuarios valoran en gran medida.

- Escribe bien: el uso masivo de ciertos códigos propios de la web ha provocado que a menudo encontremos información pródiga en errores ortográficos, sintácticos o gramaticales. No sólo deben tratarse temas interesantes, sino también exponerlos de manera correcta. El uso correcto del lenguaje resulta inevitable para no producir "ruido" en la comunicación con el usuario.

- Interesante y ameno: los expertos navegan la red en busca de datos complejos y específicos. Si nuestro contenido es más bien "de interés general", debemos evitar por todos los medios caer en tecnicismos o en largas exposiciones que sólo lograrán aburrir al lector. Directo al punto, sin rodeos, de manera clara y concisa, con un estilo ameno que invite a la lectura. Técnicas que se desarrollan con tiempo y práctica.

- Calidad vs. cantidad: no son términos opuestos, pero en cuestión de contenidos "menos es más". La calidad de una información no se mida por su cantidad, sino por la manera en que esa información ha sido obtenida, las fuentes que la proveyeron, la inclusión de fundamentos, bibliografía, etc. Debemos dejar puertas abiertas, sin juicios terminantes de valor ni opiniones irrefutables. Sólo exponemos una parte de la verdad.

"Lector satisfecho, lector que vuelve" rezaría un hipotético slogan sobre la capacidad de generar contenidos. ¿Difícil? Sí. ¿Imposible? Nunca.

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En alguna ocasión, al preguntar a un cliente sobre qué tipo de banner ha pensado para publicitar su web, he escuchado con estupor frases como: "no importa, el que tú creas..."; o "cualquiera, da lo mismo". Esto no sólo es un error a todas luces, sino una manera casi asegurada de derrochar tiempo y dinero en publicidad que no será eficiente.

Recordemos que un banner es un elemento gráfico y como tal deberá reunir ciertas características de base, pero al mismo tiempo es una poderosa herramienta capaz de atraer visitantes a nuestro sitio, y por ende a nuestra empresa, provenientes de otros sitios con los que hayamos establecido intercambios o en los que hayamos contratado un espacio publicitario.

En cualquier caso,  no tiene sentido invertir una determinada cantidad de dinero en crear una web atractiva y eficaz, si uno de los medios para promocionarla (el banner) no reúne los requisitos mínimos para cumplir su objetivo.

He aquí algunos consejos para tener en cuenta a la hora de diseñar, o encargar el diseño, de un banner publicitario:

  • Debe contener información precisa, breve (no insuficiente) y concisa.
  • Debe contener las "ideas fuerza" del producto o servicio.
  • Sencillo, de fácil lectura (tipografía simple) e imágenes claras
  • Si bien los banners animados resultan más atractivos visualmente, no debemos abusar de esa opción pues podemos obtener el efecto inverso y agotar al potencial usuario. El equilibrio en la estética imprescindible.
  • Aunque las velocidades de conexión han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos, es probable que un banner que pese más de 15Kb tarde demasiado en cargarse y el usuario se haya ido antes de poder visualizarlo.
  • Los colores, formato, tipografía deben estar acordes a la estética de nuestro propio sitio, pero es preferible optar por los colores más claros y brillantes a fin de captar mejor la atención del usuario.


Un elemento simple, pequeño y de fácil construcción como un banner, puede resultar determinante en la decisión de un potencial cliente de visitar nuestro website o de adquirir un producto o servicio. Menospreciar su capacidad o desatender su calidad puede ser un grave error de mercadeo que conviene evitar.

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Desde la irrupción en el mercado de las tecnologías 2.0, la interactividad se ha vuelto la estrella de la web y uno de los referentes más populares es Wikipedia, la gigantesca enciclopedia virtual creado por los propios usuarios.

Pero si la interactividad le atrajo visitantes y adeptos, también le jugó en contra al momento de calificar los contenidos. Muchos consideran que son demasiados los errores que aparecen en los artículos y prefieren buscar información en sitios "más confiables".

El promedio de edad de quienes utilizan los servicios de Wikipedia disminuye drásticamente y por ende, también disminuye la cantidad de personas que se involucran en el concepto "wiki" del sitio y realizan su aporte de manera concienzuda y responsable.

Es por esto que Wikipedia Foundation ha anunciado su intención de disponer un colaborador voluntario que oficiará de "editor" de los artículos que se editan a diario y que serán chequeados antes de su publicación para evitar, o reducir, el margen de error en cada artículo.

Por ahora este control estará disponible sólo para la versión de la enciclopedia en Inglés y el claro objetivo es recuperar la credibilidad frente a un mercado escéptico que se reduce día a día en una tendencia en baja constante.

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Si nos ponemos a pensar por un minuto la cantidad de direcciones URL que guardamos en nuestra memoria, de seguro la lista será bien extensa. Redes sociales, buscadores, portales de noticias, webmail, por trabajo, por diversión, por negocios, nuestro cerebro acumula varios miles de caracteres prolijamente encolumnados detrás de un "www".

Precisamente porque son varios miles es probable que algunos de ellos se mezclen y lleguen hasta nuestros dedos en un orden diferente al original. Resultado: errores de tipeo en el campo de navegación y el aterrizaje indeseado en sitios a los que nunca pretendimos llegar. ¿Lo dudas?

Sólo pensemos en los más conocidos: Facebook, Twitter, Google, Hotmail, Yahoo, Gmail, Flickr, por mencionar algunos. Imagina que al tipear, erras y escribes Facebok, Twiter, Goglee, Hotmial, Yaaho, Gmial o Flikr. ¿Crees que no sucederá nada? Pues te equivocas.

Este es el negocio que se monta sobre los errores de tipeo más comunes sobre los nombres de dominios más populares. Personas especializadas en la búsqueda de dominios disponibles se ocupan de registrar todos aquellos errores que son populares en la red y obtienen a cambio visitas "inesperadas" en sus sites, sin tener que ofrecer ningún servicio o información a cambio.

Se estima que el 1% de las direcciones que se tipean diariamente en la web son equivocadas y obligan al internauta a volver sobre sus pasos y reescribirlas. Mientras tanto ya visitó un sitio que no buscaba. No es necesario ser un genio matemático para calcular que ese 1% es una astronómica cifra de visitas. Con que sólo unos miles lleguen a un sitio "erróneo", éste tendrá muchas más visitas que muchos portales que se esfuerzan diariamente por atraer lectores.

Esta práctica de registro de erróneos no es ilegal, pero es probable que los dueños de las marcas originales accionen legalmente contra los propietarios y hagan valer su derecho de vulnerabilidad de marca, similitud ideográfica o auditiva, y logren recuperar para sí estos dominios. Pero siempre habrá nuevos errores para registrar.

Un negocio montado sobre la ingenuidad de los usuarios y los malos tipeadores que redunda en beneficios estimados en los 500 millones de dólares al año por visitas a sitios que sólo han insertado los módulos de Adsense y nada más. ¿Picardía, astucia, inteligencia? Llámalo como quieras, hay quienes ganan dinero cada vez que oprimes la tecla equivocada.