email marketing

Una de las vías para ganar dinero con una web sin necesidad de montar una empresa en el mundo físico, es utilizar el registro de usuarios para ofrecer suscripciones de correo electrónico.
Normalmente, muchos eventos o campañas publicitarias incluyen acciones de e-mail marketing, por lo que tanto hay empresas que se encargan de recopilar datos de usuarios, dividir las bases de datos en segmentos según el target comercial y proceder al envío de publicidad en forma de correo electrónico.
Pero para que esta estrategia sea funcional, es imprescindible contar con la mayor cantidad de perfiles adquiridos posible, y esto se logra ofreciendo a los usuarios que se registran en un website la posibilidad de elegir si desean recibir información en su correo electrónico y de qué tipo deberá ser.
Ejemplo clásico es el de Correo Direct, que ofrece toda una variedad de temáticas (ocio, deporte, entretenimiento, cine, tecnología y muchísimas más) entre las cuales el usuario que llena el formulario de registro a un website puede seleccionar. Una vez registrado en la base de datos, será tenido en cuenta para las siguientes campañas publicitarias que encajen con el perfil seleccionado.
Cada vez que nuestros usuarios (que automáticamente se han transformado también en suscriptores de Correo Direct, por ejemplo) reciban un correo electrónico publicitario, se nos reportará una suma de dinero. Es un sistema totalmente legal, que no molesta al usuario (es muy fácil darse de baja de estos servicios, y ningún usuario está obligado a elegir temática alguna) y se adapta muy bien al escenario de Internet.
Como principal dificultad está el hecho de que es absolutamente necesario contar con una comunidad de usuarios medianamente extensa para percibir ingresos importantes, de modo que el trabajo principal debe estar orientado hacia la web en sí misma y no tanto a una estrategia de marketing propiamente dicha.

MailChimp es uno de los servicios de email marketing más conocidos del rubro y actualmente se encuentra entre los más solicitados. Regularmente salen nuevas versiones de su aplicación homónima, en la cual se van presentando mejoras de diferentes índoles. Esta vez se trata del polémico botón “Me gusta” de Facebook, con tantos detractores como defensores.
Con la nueva versión 5.2 de MailChimp, cualquier experto en marketing podrá incluir en su campaña de mailing el botón “Me gusta”, lo que permitirá llevar el contenido publicitario a los perfiles de Facebook en un simple paso. Dicho botón muestra el inconfundible aspecto original, lo que colabora con su efectividad y el rápido acostumbramiento de los usuarios.
A pesar de que los botones “Me gusta” (anteriormente conocidos como “Hazte fan”) fueron el centro de amplios debates, la verdad es que no sólo no han perdido popularidad, sino que la han aumentado hasta alcanzar los 56 millones de clics diarios según Mashable.
La discusión está abierta, pero a primera vista da la sensación de que esta forma de compromiso tienta mucho al usuario por su velocidad y practicidad, sin contar el amplio espectro de contenidos y posibilidades que Facebook abre para las empresas. Resulta una buena señal de vida que el e-mail marketing comience a acoplarse a la Web 2.0, y sin lugar a dudas da por tierra con la famosa dicotomía “email vs. social media”.

Más allá de los malos augurios, las feroces críticas de algunos y la indiferencia de otros, el e-mail marketing aún sigue vigente. Pasan los años y, si bien le surgen competidores como el social media marketing o el marketing móvil (al menos en apariencia, no falta quien les considera buenos complementos), todavía es posible extraerle muchos beneficios, sobretodo en relación al comercio electrónico.
Esta última modalidad puede capitalizar la gran necesidad de información y análisis previo que muestran muchos usuarios, saciándola mediante el uso del correo electrónico como herramienta de cabecera. Un mensaje bien planteado, que cumpla con lo que el inversor promedio desea saber de nuestro producto, puede ser un arma de gran efectividad.
Por supuesto que en ocasiones, un mismo producto puede llegar por distintos caminos a varios públicos. Es fundamental el análisis detallado y la variedad de opciones publicitarias, ajustando nuestros recursos al target y orientando los mensajes en la dirección que requiera el segmento propiamente dicho.
Finalmente, no hay que descartar el ofrecimiento de extras en el e-mail, que acompañen al producto y favorezcan su penetración. Juegos flash, contenidos relacionados, música, videos e inclusive un mini-sitio que reúna todas esas opciones, son excelentes alternativas.

Algunos días atrás, comentamos un poco la importancia de brindar posibilidades de personalización a los usuarios dentro de las campañas de e-mail marketing, principalmente como una forma adecuada para mejorar la efectividad del método. Hoy analizaremos algunos puntos a tener en cuenta para conseguir buenos resultados.
El correo electrónico posee importantes ventajas a tener en cuenta: tiene un promedio de ROI altísimo (aproximadamente 43 dólares por cada dólar invertido), puede utilizarse como complemento del social media marketing y está perfectamente adaptado al marketing móvil, el campo de oportunidad publicitario donde se librarán las próximas batallas más importantes.
Para sacar el mejor rendimiento a una campaña de e-mail marketing, es inevitable el análisis estadístico. Aquí es donde toman protagonismo las herramientas analíticas, mediante las cuales se puede investigar la cantidad de visitas que genera un correo electrónico publicitario, su origen, el tiempo de permanencia en la web, el recorrido y muchos datos más. Ideal para evaluar con precisión el impacto de una campaña y los puntos a mejorar.
Una buena idea es introducir contenido publicitario relacionado en correos pertenecientes a una transacción comercial. Nuestro cliente nos ha comprado un producto/servicio, y tenemos otros más que, en función de lo adquirido, le pueden llegar a interesar. La mejor manera de capitalizar su atención es utilizar ese momento en el que ya nos la hemos asegurado por su compra.

El e-mail marketing fue una de las primera estrategias de publicidad online que se utilizó cuando Internet comenzó a tener la masividad que hoy le conocemos. Con el transcurso del tiempo, tal como suele suceder en otros campos de la realidad humana, un grupo de gente quiso sacar un provecho inmoral, degenerando en el clásico e insoportablemente molesto “spam” y sus “spammers”.
Tal fenómeno obligó a quienes deseaban utilizar publicitariamente el correo electrónico a reformular sus estrategias diametralmente, insertándolos en un intento por recuperar la dignidad de este recurso y la confianza de los internautas.
Hoy en día, la situación se está revirtiendo: el e-mail como canal de publicidad vive un retorno cargado de esfuerzos por mejorar sus características y su efectividad. Entre estos esfuerzos figura la adaptación a las necesidades del usuario, tarea siempre complicada para el publicista.
Una de las tendencias más interesantes es la de entregar al usuario cada vez más protagonismo y capacidad de personalización, no sólo sobre los productos en sí, sino también sobre el modo en que se le informa. Si deseamos adaptar nuestros sistemas a las características del usuario ¿quién mejor que él mismo para hacer tal cosa?.
Hay quiénes se atreven a afirmar que, poner en primer lugar las preferencias del “target” y darle a éste la posibilidad de mostrarnos claramente cuáles son tales preferencias, es una vía directa al éxito en el e-mail marketing. Por el momento, no se ha experimentado lo suficiente para afirmarlo con total seguridad, pero no hay dudas de que relegar los contenidos menos interesantes para el usuario y privilegiar los más, es una buena estrategia publicitaria.

El email marketing es una técnica publicitaria que ha decaído relativamente durante los últimos tiempos, principalmente debido a que se vivió una pérdida de su efectividad a nivel masivo y pasó a ser necesario un alto nivel de especialización para poder sacarle provecho. Cuatro consejos de ExactTarget son los que les acercamos en este artículo.
En primer lugar, durante estos tiempos es importante brindar una imagen de empresa no solo confiable, sino también servicial y adaptable a las necesidades del mercado. La preocupación no debe ser sólo cómo vender el producto al cliente, sino cómo serle más útil. Y es aquí dónde se hace fundamental la precisión con que se moldee el mensaje que llegará a través de la campaña de email-marketing.
Como segundo punto, ExactTarget plantea la necesidad de asegurarse que el correo electrónico será del interés del receptor y éste llegará a abrirlo, sin descartarlo antes de darle una oportunidad al contenido. Por esto, un punto fundamental para el éxito de la campaña es atraer al suscriptor, brindándole más calidad que cantidad (entendiendo por “calidad” al contenido ajustado a sus intereses).
Tercer consejo: tratar a los suscriptores como amigos. Esto implica escucharlos, mantener una comunicación fluida con los más activos, analizar permanentemente su comportamiento, pedirles opinión/crítica, informarlos activamente e inclusive agasajarlos regularmente. El éxito de una empresa depende siempre de un grupo de personas, y estas deben sentir que se las trata de manera especial.
La cuarta sugerencia de ExactTarget, muy relacionada con los conceptos vertidos más arriba, es diseñar en función del suscriptor. Cuando se habla de diseño, no es exclusivamente de diseño gráfico, sino también de planificación, disposición e instrumentación de la campaña. En este punto, nada mejor que el método de “prueba y error” y el uso de datos estadísticos para la elaboración de conclusiones.

Uno de los principales problemas para los publicistas que diseñan y llevan a cabo campañas de email marketing es el bloqueo de imágenes que están implementando hoy en día prácticamente todos los clientes de correo, independientemente de su condición local o webmail. Sin embargo, parece que la solución a esta (desde el punto de vista publicitario) nefasta circunstancia ha llegado.
Se trata de una herramienta creada por una empresa de diseño web que convierte las imágenes en código HTML factible de ser validado inclusive por los filtros más rígidos. Sin dudas, de ser eficiente se trataría de una herramienta determinante para el sector, que según estudios de la firma Merkle, sufrió un bloqueo del 52% de los archivos gráficos durante el pasado año.
Básicamente, esta medida se implementó por los distintos clientes de correo con el objetivo de otorgar mayor seguridad ante la apertura automática de contenidos indeseables e incluso código vírico o malintencionado. El problema es que la mayoría de las veces, el concepto se trabaja “a fuerza bruta” bloqueando absolutamente cualquier imagen, lo que dificulta enormemente el trabajo publicitario.
La empresa encargada de la aplicación es Style Campaign. Mediante su software podemos hacer una conversión “Imagen -> HTML” con la cual evitar estos molestos bloqueos. El servicio alcanzaría inclusive botones, imágenes de logos corporativos y botones de “sharing”.

En primer lugar, es de notable importancia determinar en forma clara el/los objetivo/s de la campaña de email marketing. Puede ser el trazado de una nueva forma de relación entre un potencial cliente y nosotros, la generación de un nuevo segmento comercial, el posicionamiento a nivel imagen pública, la difusión de información sobre uno o varios productos (educación), la generación de tráfico, el aumento de ingresos por publicidad o inclusive el aumento de ventas directas.
Tras esto, vienen dos puntos importantes que son: elegir un “target” (a qué público destinaremos la campaña) y de qué manera se va a suscribir este “target”. En el primer caso, es posible elegir entre potenciales clientes, clientes perdidos e inactivos o actuales clientes. Su suscripción se puede llevar a cabo de distintas maneras: eventos, promociones, permiso verbal o formularios en línea.
Una vez definidos los objetivos, el destinatario y su camino de llegada, resta adaptar los diseños y contenidos a estos factores. Es sabido que en publicidad, una buena imagen lo es casi todo, por lo que será necesario tener una buena proporción entre texto e imágenes (normalmente 60-40) y “alt texts” para todos los archivos.
Finalmente, el toque de cierre de las campañas de email marketing: anti-spam y entrega. Para evitar ser mal catalogados, es necesario proveer una identificación clara en el campo “From:”, incluir direcciones físicas de neustra compañía, un “Subject” que resulte a todas luces transparente, un enlace de desuscripción, links absolutamente funcionales y un diseño adecuado para la visualización en los clientes más populares.
Siguiendo con el email marketing, este video que os dejamos explica muy bien como funciona y como se podría enfocar una campaña exitosa de email marketing.

Ya hemos hablado muchas veces del enorme potencial que tiene adwords y en general la publicidad contextual para atraer nuevos clientes.
Por el contrario, nunca he sido muy partidario de hacer email marketing como metodología inicial por varios motivos. La razón básica es que es un método bastante inefectivo (y molesto para el usuario que lo recibe) de conseguir nuevos clientes. El problema es que estamos aplicando técnicas pre-internet, técnicas de tratar de llegar a un pública masivo, para conseguir unos pocos clientes. Quitemonos el estigma de la publicidad tradicional, estamos en el siglo XXI, empezemos a pensar como en el siglo XXI.
Seamos sinceros. Cuantas veces has recibido un correo con "Fantastica oportunidad" o "ahorre comprando X"... muchas, verdad? Durante el dia mi buzón recibe docenas de correos como este. La mayoría sin embargo acaban en la carpeta de spam o correo basura.
Gracias a dios hoy en dia tenemos otras herramientas y ya no hace falta "molestar" a cientos de personas para lograr unos pocos resultados, unos pocos impactos. Gracias a internet podemos segmentar mucho mejor nuestro público objetivo y, por lo tanto, abaratar costes. Esto se consigue con adwords y publicidad patrocinada o ppc en general y con posicionamiento web.
Ahora bien, cuando es aconsejable (si es que lo es) hacer email marketing? Pues básicamente cuando tenemos una cartera de clientes potenciales o usuarios interesados en nuestros productos.
Es decir, en primer lugar el objetivo es el de conseguir ventas, pero mientras tanto vamos a conseguir una cartera de usuarios interesada en que le mandemos información de nuestros productos. Todo esto, como decíamos, gracias a técnicas de publicidad en internet (seo, sem, redes sociales, etc). Hay que destacar que es una cartera propia, conseguida a través de nuestra propia web. Nada de compras de bases de datos ni soluciones similares.
A partir de aquí ya podemos enviar boletines electrónicos con la total seguridad de que el usuario que la recibe está 100% interesado en lo que le vamos a contar. Es una forma de, por un lado, acabar de convencer al cliente de que lo que le ofrecemos es exactamente lo que necesita y, por el otro, de fidelizar al que ya nos ha realizado alguna compra.
Para ejecutar el envio masivo a toda esta cartera de clientes en TDO hemos desarrollado algunas soluciones que se integran perfectamente con la web del cliente y automatizan todo el proceso de altas, bajas, etc. Pero esto es otra historia...

