consejos

Aunque ha pasado un largo tiempo desde que SigT tradujo el artículo de Steve Pavlina denominado “33 reglas para impulsar tu productividad” (“33 rules to boost your productivity”), este no ha perdido vigencia alguna y sigue reuniendo algunso de los consejos más importantes a la hora de aprovechar de la manera más inteligente nuestro tiempo para generar productividad al máximo que podamos.
Entre los consejos más determinantes, Pavlina pone una frase típica algo endurecida: “Lo peor, lo primero”. No dejar que nuestra agenda se convierta en un grupo de tareas indeseables de proporciones mitológicas depende de que seamos lo suficientemente disciplinados para ir primero que nada a por lo que menos nos gusta.
La postergación de tareas poco agradables se denomina como “procrastinación” y es considerado como un terrible cáncer para la productividad de cualquier persona. Si se identifica en un primer momento del día las tareas más complicadas o fastidiosas y se las encara sin miramientos, probablemente el final del día nos encuentre habiendo solucionado muchísimos problemas y con el ánimo en alza.
Consejos como este son los que conforman básicamente el artículo dividido en tres partes diferentes con las herramientas necesarias para sacarle el jugo a las capacidades que poseemos y ese bien irrecuperable que constituye el tiempo. Definitivamente una lectura ampliamente recomendable para todos aquellos que busquen ir más lejos en el día a día.
http://sigt.net/archivo/33-normas-para-aumentar-tu-productividad.xhtml
http://sigt.net/archivo/33-formas-de-aumentar-tu-productividad-ii.xhtml
http://sigt.net/archivo/33-formas-de-aumentar-tu-productividad-y-iii.xhtml

Usabilidad y comunicación son dos pilares fundamentales para cualquier campaña de marketing que desee tener un impacto que luego se traduzca en las conversiones deseadas: visitas, contactos, registros, downloads, compras, etc. Casi siempre se pone el total de visitas como un objetivo primordial, pero casi nunca se tiene presente la calidad de las mismas (es decir, su tasa de conversión), factor que determina la real efectividad de nuestras estrategias.
Normalmente se opta por la fuerza bruta: más visitas, más posibilidades de compra. Sin embargo: ¿qué tanto debemos aumentar nuestras visitas para lograr las ventas necesarias? ¿es esto realmente practicable? ¿vale la pena seguir extremando una estrategia que quizá ya ha madurado? Todas estas son preguntas necesarias en situaciones como la relatada más arriba.
Aquí como siempre entran en acción el estudio minucioso de la situación y la creatividad del estratega para torcer las circunstancias. Por ejemplo, se especula con que el internauta no lee. El internauta si lee, pero requiere de una motivación mayor respecto de otros medios y la cual tiene un límite de 20 segundos para captar la atención del espectador.
Dentro de creatividad es dónde aparece la comunicación, es decir, la inteligencia para comunicar lo que queremos de la manera correcta: tan directo, rápido y sencillo como sea posible. Así, se le provee al usuario de un rendimiento óptimo de su tiempo, se le garantiza seguridad acerca de lo que lee y por tanto se mejoran ampliamente las posibilidades de venta tras un mero replanteo de frases, slogans o avisos publicitarios.

¿Qué pensarías de un anuncio que promueve el uso racional de la energía, iluminado las 24hs? O ¿como tomarías un banner publicitando una bebida alcóholica en la web de un centro de belleza? Incoherente ¿verdad? Pues aunque no lo creas, ejemplos de esta naturaleza abundan tanto en la publicidad gráfica como en Internet, y es uno de los errores que se repiten a diario en todo el mundo.
Nuestra tercera regla de oro para lograr que la publicidad llegue al cliente potencial, sin distorsión, clara y precisa, es la lógica.
La publicidad efectiva tiene coherencia
En ocasiones nos enfocamos tan decididamente en el mensaje que deseamos trasnmitir que perdemos de vista el lugar, las circunstancias y hasta las acciones que el usuario deberá realizar para completar nuestro anuncio. No debemos olvidar que muchas veces el espectador llega a la publicidad en lugar que la publicidad llegue a él. ¿Qué caminos ha tomado para llegar hasta nuestro anuncio?
Ese camino debe ser coherente. Bien sabemos que los ingresos económicos que genera la publicidad son necesarios para el mantenimiento de determinados productos o servicios, pero es importante que por el solo hecho de generar ganancias no aceptemos en nuestra web, o publiquemos nuestros avisos, en cualquier lugar o momento.
Un anuncio eficiente posee un mensaje coherente, se publica en un espacio coherente con el mensaje y exige del usuario un comportamiento coherente frente al aviso. No podemos colocar un inmenso cartel a la vera de la carretera, con una señorita ligera de ropas y luces de neón, que diga: "Pon atención al conducir". Y aunque cueste creerlo, ¡existen!

Tal como sucede cuando decides el nombre de tu hijo, el nombre de tu negocio o marca será el que defina la personalidad de tu producto o servicio, para siempre. ¿Te resulta exagerada la comparación? Creéme que no lo es.
Así como un niño construirá su identidad alrededor de su nombre, sus amigos le nombrarán, sus maestros le identificarán y será su sello de personalidad para toda su vida, del mismo modo, la elección de una marca conlleva todo el riesgo de escoger la/s palabra/s adecuada/s. Se han conocido casos de productos de gran calidad que no prosperaron en el inconsciente colectivo pues su nombre era difícil de recordar, no definía al producto, era similar a otros, entre otras desventajas.
Si ya tienes tu marca, ahora necesitas convertirla en una marca virtual para definir tu presencia en la web. ¿Es posible usar la misma marca como dominio? Por lo general esto es lo que se acostumbra, aunque hay algunos expertos en posicionamiento que recomiendan incluir la palabra "web" en el dominio, para afianzar la identidad virtual del producto.
También puede suceder que la marca, aunque conocida, sea difícil de escribir o contenga caracteres no admitidos en los registros de dominio. Cuando Banesto decidió nombrar a su sitio "ibanesto" apostando a que sería más fácil de recordar para los usuarios la letra "i" que "e-" que en inglés identifca al e-commerces, muchos internautas se vieron frustados al no encontrar el sitio pues escribían "e-banesto". Situación que obligó al banco a registrar también ese dominio y redireccionarlo.
Hay quienes prefieren soluciones más radicales y optan por dominios absolutamente diferentes de la marca. Por ejemplo un antitranspirante "Zone", prefiere que su dominio sea www.pieldeseda.com. No es descabellada la iniciativa, pero el riesgo de no ser asociado con la marca original es mayor.
¿Cómo debe ser un dominio efectivo?
- Fácil de recordar
- Fácil de transmitir verbalmente (que no sea necesario deletrearlo)
- En un idioma internacional fácilmente pronunciable en cualquier lugar del mundo
- No debe ser similar a otros
- Breve
- Descriptivo del producto o servicio.

Ya hemos visto que la publicidad efectiva debe reunir ciertos requisitos, muchos de los cuales están muy ligados al espacio donde habrá de insertarse, al contexto, al perfil del usuario, etc. En esta ocasión mencionaremos otra de las reglas de oro para lograr un anuncio efectivo. Y vale la aclaración que estos consejos son igualmente aplicables a la publicidad de la vía pública, como la publicidad on line, o en medios masivos de comunicación. Preceptos básicos de una industria que nos rodea.
La Publicidad Efectiva respeta la privacidad
Algo que parece tan simple y lleno de lógica, no siempre es considerado a la hora de diseñar un anuncio o una campaña. El límite entre el derecho que tiene el anunciante de mostrar su producto y el que tiene el usuario de no ver invadida su privacidad, es tan delgado que en ocasiones se confunden hacia uno y otro lado.
Un ejemplo típico de esto son los pop-ups (páginas de apertura automática al ingreso en una web). Cuando el usuario tipeó la dirección de la página que deseaba visitar, o ingresa a ella a través de un buscador, se encuentra con una página (en el mejor de los casos, de formato más pequeño) que promociona un artículo o servicio. Si bien se trata de una práctica frecuente, hay encuestas que demuestran el desagrado que producen estos anuncios en el usuario que se ve obligado a cerrar el pop-up, bloquearlo en su sistema para que no vuelva a aparecer en futuras sesiones, etc.
En muchos casos, especialmente cuando el internauta no es muy avezado en las lides tecnológicas, clickea (por error o convencido de que por allí llegará a la web que busca) en el anuncio y acaba su derrotero muy lejos de la información que necesitaba, de mal humor y decepcionado. ¿Estas sensaciones son las que busca una publicidad efectiva? Definitivamente no. Y no mencionamos aquí los casos de pop-ups imposibles de cerrar, o bien porque donde tienen el ícono de "cierre" se esconde un link que lleva al anuncio de todos modos, o el botón es prácticamente imposible de encontrar en un maremagnum de colores y animación.
Una publicidad efectiva es respestuosa de la privacidad del usuario. Violentarlo con apariciones mágicas frente a sus ojos, requerir complejos registros a cambio de la información, obtener datos de su navegación sin autorización, contratos de adhesión ambiguos, son otras formas de profanar el derecho que todos tenemos a decidir qué queremos ver, cuándo, cómo y a quién deseamos brindarle nuestra información y a quienes no. De manera clara, objetiva y sin letras pequeñas.

En muchas oportunidades hemos tenido la necesidad de leer archivos PDF o revisar presentaciones PowerPoint, e incluso visualizar imágenes TIFF, pero nos encontrábamos con la limitación de Google para este tipo de formatos. Es evidente que los reclamos de los usuarios no han sido pocos y que Google desea mantener su alto nivel de preferencia por lo que ha decidido poner una solución a estos inconvenientes.
Desde ahora Google permitirá visualizar los formatos PDF, PPT y TIFF, entre otros mediante un nuevo servicio denominado Google Docs Viewer y que funciona con sólo ingresar en él la URL del sitio que queremos leer o visualizar.
Con esta nueva herramienta, ya no será necesario descargar lectores específicos de cada formato ya que los datos estarán disponibles de manera instantánea. La interfaz de Google Docs Viewer no es una de las más elaboradas que podamos encontrar, pero el gigante corporativo ya nos tiene acostumbrados a su estética despojada y simple (a veces, demasiado).
Nuevos formatos accesibles de manera sencilla sin abandonar el navegador. Una opción ideal para webmasters y usuarios de todos los niveles ya que los más novatos son reacios a la descarga de archivos ejecutables al ordenador mientras que los más avanzados encuentran esta opción como un obstáculo en la usabilidad del sitio.

Uno de los puntos cruciales a la hora de generar tráfico es, aunque parezca obvio, el contenido. La importancia de esta afirmación salta a la vista, sin embargo no es uno de los aspectos más cuidados en muchísimos de los sitios que pueblan el universo virtual.
Hay quienes creen que con enlaces bien colocados, buena densidad de palabras claves, y algunos "trucos" adicionales, los motores de búsqueda hallarán e indexarán la página de manera eficiente. Esto es a todas luces un error. El contenido del sitio es de vital importancia pues en tanto los temas tratados generen interés en los usuarios y a su vez en otras páginas de similar temática que puedan enlazarse a la nuestra, tanto mayor será el tráfico diario de personas que navegan la web en busca de información confiable u otros contenidos específicos.
De poco sirve un magnífico diseño si en el cuerpo principal de la página encontraremos datos poco certeros, desorganizados, ambiguos o inútiles. Ocuparse de "qué" se dice y no sólo de "cómo" puede significar una notable diferencia a favor del promedio de visitas que recibe un determinado sitio.
Aquí dejo algunos consejos, frutos simples de mi personal experiencia, que en ningún momento pretenden ser "infalibles" pero que, al menos, podrán motivar un análisis más detallado de los contenidos de nuestros amables lectores:
- No somos los únicos: la información está tan al alcance de la mano para todos los usuarios de la red, que diferenciarse puede ser todo un desafío. Un desafío complejo pero posible. Generar contenidos confiables, de calidad, originales, requiere cierta paciencia, buenos contactos, capacidad de investigación y análisis. Contrastar la información antes de publicarla es una "cortesía" que los usuarios valoran en gran medida.
- Escribe bien: el uso masivo de ciertos códigos propios de la web ha provocado que a menudo encontremos información pródiga en errores ortográficos, sintácticos o gramaticales. No sólo deben tratarse temas interesantes, sino también exponerlos de manera correcta. El uso correcto del lenguaje resulta inevitable para no producir "ruido" en la comunicación con el usuario.
- Interesante y ameno: los expertos navegan la red en busca de datos complejos y específicos. Si nuestro contenido es más bien "de interés general", debemos evitar por todos los medios caer en tecnicismos o en largas exposiciones que sólo lograrán aburrir al lector. Directo al punto, sin rodeos, de manera clara y concisa, con un estilo ameno que invite a la lectura. Técnicas que se desarrollan con tiempo y práctica.
- Calidad vs. cantidad: no son términos opuestos, pero en cuestión de contenidos "menos es más". La calidad de una información no se mida por su cantidad, sino por la manera en que esa información ha sido obtenida, las fuentes que la proveyeron, la inclusión de fundamentos, bibliografía, etc. Debemos dejar puertas abiertas, sin juicios terminantes de valor ni opiniones irrefutables. Sólo exponemos una parte de la verdad.
"Lector satisfecho, lector que vuelve" rezaría un hipotético slogan sobre la capacidad de generar contenidos. ¿Difícil? Sí. ¿Imposible? Nunca.

En alguna ocasión, al preguntar a un cliente sobre qué tipo de banner ha pensado para publicitar su web, he escuchado con estupor frases como: "no importa, el que tú creas..."; o "cualquiera, da lo mismo". Esto no sólo es un error a todas luces, sino una manera casi asegurada de derrochar tiempo y dinero en publicidad que no será eficiente.
Recordemos que un banner es un elemento gráfico y como tal deberá reunir ciertas características de base, pero al mismo tiempo es una poderosa herramienta capaz de atraer visitantes a nuestro sitio, y por ende a nuestra empresa, provenientes de otros sitios con los que hayamos establecido intercambios o en los que hayamos contratado un espacio publicitario.
En cualquier caso, no tiene sentido invertir una determinada cantidad de dinero en crear una web atractiva y eficaz, si uno de los medios para promocionarla (el banner) no reúne los requisitos mínimos para cumplir su objetivo.
He aquí algunos consejos para tener en cuenta a la hora de diseñar, o encargar el diseño, de un banner publicitario:
- Debe contener información precisa, breve (no insuficiente) y concisa.
- Debe contener las "ideas fuerza" del producto o servicio.
- Sencillo, de fácil lectura (tipografía simple) e imágenes claras
- Si bien los banners animados resultan más atractivos visualmente, no debemos abusar de esa opción pues podemos obtener el efecto inverso y agotar al potencial usuario. El equilibrio en la estética imprescindible.
- Aunque las velocidades de conexión han mejorado sustancialmente en los últimos tiempos, es probable que un banner que pese más de 15Kb tarde demasiado en cargarse y el usuario se haya ido antes de poder visualizarlo.
- Los colores, formato, tipografía deben estar acordes a la estética de nuestro propio sitio, pero es preferible optar por los colores más claros y brillantes a fin de captar mejor la atención del usuario.
Un elemento simple, pequeño y de fácil construcción como un banner, puede resultar determinante en la decisión de un potencial cliente de visitar nuestro website o de adquirir un producto o servicio. Menospreciar su capacidad o desatender su calidad puede ser un grave error de mercadeo que conviene evitar.

La publicidad creativa ¿es siempre efectiva? No necesariamente. Todos hemos sido testigos de magníficos anuncios, originales en su concepto, muy bien logrados en su estética, casi diría que "perfectos", pero... ¿recordamos la marca detrás del anuncio? No siempre. Ergo, esa publicidad es sumamente creativa pero para nada efectiva, pues el objetivo principal de todo anuncio, que el usuario recuerde la marca, no se ha logrado.
Para ello existen una serie de requisitos que un anuncio debe reunir a fin de alcanzar un grado aceptable de eficiencia. Los hemos compendiado en 6 ítems que desarrollaremos por separado en sucesivas entradas. Si tu aviso cumple cabalmente con estas premisas, vas por buen camino y tu dinero seguramente encontrará una repercusión proporcional dentro del mercado de consumidores. De lo contrario, habrás tirado tu inversión a la basura.
Un anuncio eficaz tiene un contexto
Aunque suene como una obviedad, es común encontrar avisos que poco tienen que ver con su entorno y por lo tanto no logran captar el interés del espectador. También sucede que estos anuncios atraen la mirada de los usuarios equivocados, o que no representan el habitual mercado objetivo de esa marca en particular.
La publicidad debe ser contextual, es decir, desarrollarse en el marco de un contexto adecuado, que sea accesible para la mayor cantidad de personas posibles, y que esas personas contituyan el grupo que consume o podría consumir determinados productos o servicios.
También permite a los editores web hacer más rentables los espacios publicitarios de su web con publicidad relacionada con el contenido y la temática de la misma.
Por definición la publicidad contextual está altamente segmentada, e integra los anuncios de una empresa en sitios web que poseen un contenido específico y relacionado con la temática del producto y/o servicio en cuestión. Es decir, los contenidos publicitarios son adaptados al perfil del usuario en función de sus intereses personales.

Mercadeoglobal publica hoy un interesante post sobre los 10 errores más comunes a la hora de utilizar Google adwords.
Ya hemos comentado alguna vez que adwords es una herramienta, aparentemente, muy sencilla de utilizar. Simplemente recargamos nuestra cuenta y con 100 o 200 euros ya podemos comenzar a recibir visitas. Ojo, he dicho visitas, que no clientes potenciales.
El problema está en que si actuamos alegremente lo que estaremos consiguiendo es que nuestra cuenta adwords agote el dinero a mayor o menor velocidad, pero no consigamos conversiones, no consigamos clientes. Es lo que suele pasarle a la mayoría de usuarios noveles en Adwords, algo que me comentaba un amigo con una tienda de electrónica hace unas semanas. Habían probado adwords pero simplemente se les había gastado el dinero sin conseguir ninguna conversión, ninguna venta.
Conclusión? La de siempre, gastar un 10 o un 20% del presupuesto en un profesional adwords como nosotros (o como cualquier otro) al final supone una mejora de entre un 40 o un 60% de los beneficios. A veces la diferencia es simplemente conseguir o no un retorno de inversión, como le ocurria al amigo del que hablaba.
Algunos ejemplos de estos errores son simplemente el resultado de una falta de dedicación a la campaña, algo que es muy normal en emprendedores y autonomos con una falta evidente de tiempo. Errores como no testear varios anuncios, no jugar con la competencia entre anuncios, no jugar con la url visible, agrupar las palabras clave en un único grupo, no usar palabras negativas, etc.
En definitiva, como consejo, vale la pena dedicar un pequeño porcentaje en un consultor que se encarge de nuestra publicidad para que el emprendedor pueda centrarse en mejorar su sistema de venta, su atención al cliente y en definitiva hacer su negocio mas competitivo.





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